Para que no se duerman mis sentidos
2004
Grabado en Music Lan (Avinyonet de Puigventós, Girona),
Ilha dos Sapos (Salvador de Bahía) y
Grabaciones Silvestres (Sant Quirze Safaja, Barcelona)
© 2004 Galea Editorial, S.L.
(P) + © 2004 BMG Music Spain, S.A.
Producción artística y ejecutiva: Perro Records
Grabado en Music Lan (Avinyonet de Puigventós, Girona),
Ilha dos Sapos (Salvador de Bahía) y
Grabaciones Silvestres (Sant Quirze Safaja, Barcelona)
© 2004 Galea Editorial, S.L.
(P) + © 2004 BMG Music Spain, S.A.
Producción artística y ejecutiva: Perro Records
Temas incluidos
- 01. Una tarde de sol
- 02. Para que no se duerman mis sentidos
- 03. Sobre tus pasos
- 04. Malva
- 05. Niña candela
- 06. Solo un poco
- 07. En una playa calma
- 08. Fragua de los cuatro vientos
- 09. Serena barca
- 10. Vive en mi recuerdo
- 11. Ardió mi memoria
- 12. En un estanque de libélulas
- 13. Si te vienes conmigo
- 14. Éramos
- 15. De libélulas
- 16. La atunara
- - DVD
Letras y créditos
Letra y Música: Manolo García
Juan Carlos García - batería, percusión y loop
Antonio Fidel - bajo y amplis de guitarra
Pedro Javier González - guitarra eléctricas y acústicas
Nacho Lesko - teclados
Manolo García - voz, coros, teclados y guitarra segunda de demo
Juan Carlos García - batería, percusión y loop
Antonio Fidel - bajo y amplis de guitarra
Pedro Javier González - guitarra eléctricas y acústicas
Nacho Lesko - teclados
Manolo García - voz, coros, teclados y guitarra segunda de demo
Que pena no ser ave de paso ni derrota de carta marina que dulce ser el trapo blanco henchido al viento del velero que alegre se encabrita que lento ser ciprés viviendo erguido al cielo y saber que todo en este mundo necesita su tiempo Que pena no ser ave de paso ni proa que acuchilla siete mares O relumbre del zarcillo de bella muchacha que descalza baila por los parques Busco en el ruido de las plazas busco en las calles de ciudades que ya no conozco busco el aroma de mujeres que pasan a sus cosas, a su lucha, a la tarea que les toca Guardo una tarde de sol una tarde de sol por si hace falta ese es un tesoro que nadie podrá arrebatarme guardo la mirada risueña de alguna muchacha guardo en un bolsillo el color de la piel de una naranja. Mejor pluma del ala de un perro que pasar los días esperando ahumar el avispero de la mente, que se dispersen la desidia con sus sombras. Que pena no ser ave de paso o arrecife sobre barra de corales al alba pálida ave de paso que flota sobre espumosos mares o destello de un pez de hoja de lata, flor de agua que reluce y baila en los estanques. Te busco entre la gente de las plazas. Te busco en las calles de ciudades que ya no recuerdas Te busco en el perfume de mujeres que pasan, en los silencios que crecen cuando ellas no hablan. Te guardo una tarde de sol por si la quieres. Ese es un tesoro que nadie podrá arrebatarte. Te guardo una mirada risueña que nada pretende. Te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses.
Letra y Música: Manolo García
Cesário Leony - bajo
Gerson Silva - guitarra española y acústica, saz y percusión
Mikael Mutti - teclado, piano, escaleta y sampler de percusión
Joatan Nascimiento - trompeta
Rudson Daniel - percusión
Manolo García - voz y coros
Cesário Leony - bajo
Gerson Silva - guitarra española y acústica, saz y percusión
Mikael Mutti - teclado, piano, escaleta y sampler de percusión
Joatan Nascimiento - trompeta
Rudson Daniel - percusión
Manolo García - voz y coros
Háblame en la hora calma de la media noche Háblame para que no se duerman mis sentidos, háblame De lejanas tierras donde el único dios sea el sol Donde se vive al rumor de las hojas del sicómoro mecidas de brisa y calor. Cuéntame fracasos, vida, rumbos de pintores locos Háblame de la calima de las noches Cuando tu amante de amantes huyó De Cartago a las puertas de Roma, de la Sevilla mora De claveles de revolución De las vueltas que da la tuerca, De los amores que son prisión. Va y viene mi alma de esponja Viene y va si tú me hablas, Si tú me cuentas cosas Barquera, monte, montera Viene y va mi alma viajera Linda zagala, si me quisieras Va y viene linda barquera Si tú me miras de esa manera Háblame en la hora calma de la media noche Háblame para que no se duerman mis sentidos, háblame De Cádiz fenicia, de la Córdoba que abrigaba su mezquita, De Chagall o de los poetas andaluces del destierro De porqué claveles para una revolución De las vueltas que da la tuerca, De los amores que son prisión. Va y viene mi alma de esponja Viene y va si tú me hablas, Si tú me cuentas cosas Va y viene mi alma guerrera Viene y va si tú me hablas, Si tú endulzas la espera Barquera, monte, montera Viene y va mi alma viajera Linda zagala, si me quisieras Va y viene linda barquera Si me sonríes de esa manera Barquera, monte, montera Barquera, monte, montera
Angie Bao - batería y percusión
Laurent Vernerey - bajo
Ricardo Marín - guitarra acústica, eléctrica y bandurrín
Nacho Lesko - teclados
Olvido Lanza - violín y viola
Roger Blavia - percusión
Manolo García - voz, coros, guitarra eléctrica segunda de demo y percusión
Laurent Vernerey - bajo
Ricardo Marín - guitarra acústica, eléctrica y bandurrín
Nacho Lesko - teclados
Olvido Lanza - violín y viola
Roger Blavia - percusión
Manolo García - voz, coros, guitarra eléctrica segunda de demo y percusión
Buscar una isla de orilla esmeralda y adormecerse. Desnudo cuerpo, serena mente. Buscar una isla de orilla esmeralda. Quien pudiera, quien supiera besar el desaliento. Despedirlo con gesto de homérico viajero, buscar declives y curvas y sembrarlas de pálidos reflejos, de pálidos reflejos. Volveré sobre mis pasos, sobre tus pasos, padre. Volveré sobre mis pasos que serán tus pasos, madre A un universo de olas, a un universo de mares de trigo y olivos. Buscar una orilla de isla esmeralda y adormecernos. Soleados días, dulces inviernos. Buscar un paraje desnudo, desierto. Quien pudiera, quien supiera sembrar el desconcierto. Despedirse con gesto de homérico viajero. Buscar declives, resguardo, sotavento y pálidos reflejos, y pálidos reflejos. Volveré sobre mis pasos, sobre tus pasos, padre. Volveré sobre mis pasos que serán tus pasos madre Volveré a abrir el cajón de la memoria donde se guardan ordenadas las limpias reservas, volveré sobre tus días, confusa y amada historia. Volveré sobre mis pasos, sobre tus pasos, padre. Volveré sobre mis pasos que serán tus pasos, madre A un universo de olas, a un universo de mares de trigo y olivos.
Letra y Música: Manolo García
Angie Bao - batería
Laurent Vernerey - bajo
Nacho Lesko - pianowurlitzer, teclados y órgano
Ricardo Marín - guitarra eléctrica
Roger Blavia - percusión
Juan Carlos García - coros
Manolo García - voz, coros y guitarra eléctrica segunda de demo
Angie Bao - batería
Laurent Vernerey - bajo
Nacho Lesko - pianowurlitzer, teclados y órgano
Ricardo Marín - guitarra eléctrica
Roger Blavia - percusión
Juan Carlos García - coros
Manolo García - voz, coros y guitarra eléctrica segunda de demo
Malva, te quise tanto, Malva, que da risa el pensarlo. Malva, de amor lloré tanto que podría caber en un saco de gatos. Mis sueños son palomas mensajeras que se pierden entre las antenas, sobre la ciudad, y no vuelven jamás. O regresan con una rama de olivo en el pico y se quedan a esperar, junto a algún portal. Tus sueños son redes de pescador. Cortinas sobre puertas encaladas con un ribete azul, (como tus ojeras) Malva, por ellas supe, Malva, que te estaba perdiendo. Malva, te tuve tanto, que podría caber en un saco lleno de gatos. Los años que pasan sin ti son cerezas de un cesto tejido de helechos. Gorriones intrusos en un nido ajeno. Y mi andar ya es tan lento, que solo te siento muy de vez en cuando, un instante, en el vértigo de alguna canción. Y sueño con redes de pescador. Cortinas sobre puertas encaladas con un ribete azul, que son tus ojeras. Malva, por ellas supe, Malva, que te estaba perdiendo. Malva, te tuve tanto, que podría caber en un saco de gatos. Te lloré como para rebasar mares. Como para reflotar naves que serán sólo astillas que descubrirán buscadores de pecios tierra adentro. En otras vidas, otros mundos vestidos de siglos, vestidos de asfalto sobre lechos marinos, sobre caracolas, fósiles y estelas, en el siempre y en el nunca de nuestro firmamento. Malva, por ti lloré tanto que podría llenar un cestillo de esparto.
Letra y Música: Manolo García
Robinson Cunha - batería y aro
Cesário Leony - bajo
Gerson Silva - guitarra española y aro
Mikael Mutti - teclados, piano, escaleta y aro
Rudson Daniel - percusión
Manolo García - voz y coros
Robinson Cunha - batería y aro
Cesário Leony - bajo
Gerson Silva - guitarra española y aro
Mikael Mutti - teclados, piano, escaleta y aro
Rudson Daniel - percusión
Manolo García - voz y coros
Con un vestido de papelillo de filigrana, festoneado de farolillos de falsa plata te vi bailando zorongo (punta, tacón), comiendo almendras, con la mirada ausente, prendida de las estrellas. Que turba tu paz? que rompe tu armonía? que quiero alegrar tu noche con esta simple fantasía. Niña Candela, panal de abejas, que quiero velas de humo dulce que tenue se dibuje en tus cejas. Volar contigo sobre las calles, monte Carmelo, como herrerillos que nunca se han de posar en el suelo En esta noche de brisa suave de mayo amansa, la orquesta arranca sonar fanfarria y alegre parla. Te veo bailando, Candela, volando vas prendido el talle, con la mirada en llamas, colgada del aspirante Se alumbra tu faz, revive,lustra, enciende. El puede pirrar tu noche, que con cuidados la flor florece. Niña Candela, frontil de avispas, que quiero velas de humo dulce que tenue redivulgue tus esquinas. Volar contigo sobre las calles, barrio Carmelo, de abejarugos que nunca habrán de cesar en su vuelo.
Letra y Música: Manolo García
Angie Bao - batería
Laurent Vernerey - bajo
Ricardo Marín - guitarra eléctrica
Pedro Javier González - guitarra acústica
Nacho Lesko - piano rhodes, órgano y teclados
Roger Blavia - percusión
Domingo Patricio - flauta
Manolo García - voz, coros, guitarra segunda en parte final, teclados
Angie Bao - batería
Laurent Vernerey - bajo
Ricardo Marín - guitarra eléctrica
Pedro Javier González - guitarra acústica
Nacho Lesko - piano rhodes, órgano y teclados
Roger Blavia - percusión
Domingo Patricio - flauta
Manolo García - voz, coros, guitarra segunda en parte final, teclados
Los ojos son ventanas, portales, lagrimales de un vagar terreno. Guiños tiernos de animal herido, lotos frescos en párpados abiertos. Todos somos hijos del vaivén. Cazador cazado, cálido gemido. Heraldos dormidos de un trémulo roce, barrera en el sonido, pájaros sin norte. La risa es el torrente que cuando cae alto reverbera el alma. Cola de cometa en risa que arrebola, que te dispersa eterno por instantes. Todos somos hijos del vaivén. Cazador cazado, cálido gemido. Ventanas abiertas al relente de la noche, centros de universos, muñecos de resortes. Si es que sincero he de ser y me escucháis,os contaré que hoy me siento un poco solo. Sólo un poco. Si he de ser sincero, hoy me siento un poco solo. Sólo un poco. Y hay tantos hoy en un instante, Y hay tantos hoy en un instante... Un pasado roto no es nada. Al final te das cuenta de que nunca estuvo entero del todo. Tú sabes de los vaivenes del ánimo, de lo deprisa que pasan los años, del reptar de las obligaciones, de lo poco que duran los momentos brillantes. Todos somos hijos del vaivén. Cazador cazado. Cálido gemido. Heraldos dormidos de un trémulo roce, barrera en el sonido, pájaro sin norte. Si es que sincero he de ser y me escucháis, os contaré que hoy me siento un poco solo. Sólo un poco. Si he de ser sincero. Hoy me siento un poco solo. Sólo un poco. Tú sabes que los días apenas nos dan para un vivir apresurado. Tú sabes que tuvimos alas, que el presente ya es pasado, Que se puede acampar al pie de las montañas y hacer un fuego blanco junto a un lago.
Letra y Música: Manolo García
Chary Sardá - batería
Iñigo Goldaracena - bajo
Nacho Lesko - teclados, acordeón y gallinas picaruelas portuguesas
Roger Blavia - percusión
Carmen García - coros
Manolo García - voz y percusión
Chary Sardá - batería
Iñigo Goldaracena - bajo
Nacho Lesko - teclados, acordeón y gallinas picaruelas portuguesas
Roger Blavia - percusión
Carmen García - coros
Manolo García - voz y percusión
Como el hombre de los hielos acechando en la negrura de un bosque de coníferas sentí, no sé por qué, congoja y soledad aquella mañana de tormenta, aquella mañana de tormenta. Miraba cuadros que eran puertas cerradas, recostado en un diván de hotel de una ciudad del sur, no sé en qué año, quizá en el noventa. Conmigo mismo, a solas, y sin saber darme descanso. Si hubiera podido echar ancla a resguardo de alguna playa calma. En un florecer de inviernos lejos del mar abierto, varado de espaldas al alma Más fue tan raudo el vuelo, tan cambiante el señuelo, tan rápida la batalla, tan rápida la batalla Salió el sol y fue peor. Un viento negro arremolinando las adelfas cuajaba mi ánimo espacial y me lanzaba a navegar entre aerolitos a través del ventanal con cortinajes. A través del ventanal. Como un hombre de los hielos (un rudimentario arco y cuatro flechas) alentado por la inexplicable tentación de la existencia. Volvió a encapotarse el cielo. Como la vida. Luz, penumbra, luz. Conmigo mismo, a solas y sin saber darme descanso. Si hubiera podido echar ancla a resguardo de alguna playa calma. En un florecer de inviernos lejos del mar abierto, varado de espaldas al alma Más fue tan raudo el vuelo, tan cambiante el señuelo, tan rápida la batalla, tan rápida la batalla En la linde del bosque recostado en mi melancolía instalado como para siempre. Y a lo lejos la llanura amarilla iluminada por un escueto sol de invernadero. Sobre el asfalto, el estrépito de la ciudad, latiendo. Sobre el asfalto escuchaba, hipnótica, tu voz diciendo: no sigas sufriendo.
Letra y Música: Manolo García
Juan Carlos García - batería, percusión, palmas y loop
Antonio Fidel - bajo
Pedro Javier González - guitarra española y mandola
Nacho Lesko - teclados y acordeón
Manolo García - voz, coros, teclados y palmas
Juan Carlos García - batería, percusión, palmas y loop
Antonio Fidel - bajo
Pedro Javier González - guitarra española y mandola
Nacho Lesko - teclados y acordeón
Manolo García - voz, coros, teclados y palmas
Fragua de los cuatro vientos, donde de celos forjabas, para avivar mis desvelos, ascuas, tizones y brasas. Que por ti pené tanto que en la pena perdido, por el miedo a perderte, perdí lo conseguido. Ya no quiero tenerte que no se tiene nada, ni el reflejo en el agua, ni el reflejo en el agua de la malcarada. Fragua del herrero viejo, el del mandil de buen cuero, donde remachan los hombres sus penas al vivo fuego. Fragua de las cuatro botas, de los cuatro caballeros, donde remiendan los hombres la herida de los adentros. Que por ti pené tanto que en la pena perdido, por el miedo a perderte perdí lo conseguido. Que no me harás otra, ni ningún desplante, donde quieras irte, allá Dios te ampare. Ya no quiero tenerte que no se tiene nada, ni el reflejo en el agua, ni el reflejo en el agua de la malcarada. Y ahora cántame gitana, carita de limo fresco, por si en tu risa encontrara consuelo o lindo arabesco.
Letra y Música: Manolo García
Juan carlos García - batería y percusión
Antonio Fidel - bajoy amplis de guitarras
Pedro Javier González - guitarra eléctricas y española
Nacho Lesko - teclados
Manolo García - voz, coros y percusión
Juan carlos García - batería y percusión
Antonio Fidel - bajoy amplis de guitarras
Pedro Javier González - guitarra eléctricas y española
Nacho Lesko - teclados
Manolo García - voz, coros y percusión
Fue en un Carnaval, Cádiz de la chirigota, de manos que buscan el amor en gotas de mistela. Sobre las caderas de la noche marinera al titilante brillo del vals del oleaje, En la ensenada azul donde mi amada espera. Que amurada a la espuma de gozo reverbera. Serena barca, en la que rema mi reina, reina de mares, de las finas dagas. Serena barca, en la que reina mi amada. Que brilla Cádiz, de mimbre y damajuanas. Serena barca. Fue en un carnaval de ese Cádiz chico, azar de siemprevivas, espejo de alondras en sus cielos y patria, ese lugar donde el espíritu apacenta entre sueños engarzados en fenicias anclas, o pueblos marineros. O en un paisaje azul de pájaros y oteros. Serena barca, en la que rema mi amada, reina de mares de las finas dagas. Serena barca, en la que reina mi amada. Santa María, puerto de lindas damas. Serena barca, en la que rema mi amada, reina de mares de las finas dagas.
Letra y Música: Manolo García
Carles Benavent - bajo
Pedro Javier González - guitarra española y mandola
Nacho Lesko - acordeón
Juan Carlos García - percusión
Manolo García - voz y coros
Carles Benavent - bajo
Pedro Javier González - guitarra española y mandola
Nacho Lesko - acordeón
Juan Carlos García - percusión
Manolo García - voz y coros
Vive en mí un recuerdo que a veces despierta cuando duermo. Con su olor a selva me envuelve, me trae el gorgojeo del agua de sus fuentes. Vive en mi un recuerdo. Vive en mí tu recuerdo, de mí se alimenta, está en mí y me alienta en los aciagos días en los que no camino. De sus rocas, de sus sendas ocultas, de sus calares en los umbrales del mundo, vive en mí tu recuerdo. Rumor vago apenas. Bruma de cualquier tiempo que nieva, que calienta mi ser entumecido. Rumor vago apenas, en el invierno tan temido de algunos veranos. Rumos vago apenas, bruma de cualquier tiempo. Vive en mí un recuerdo, relumbra en los hocicos de las bestias que calman su sed junto a mi antigua sed, en mi sueño de verdes acequias. Mora en mí un recuerdo. Como estandartes que a tu viento vuelan y son medias lunas desiertas, níveas, en hondonadas de agua que reflejan el paso de mesnadas moras que cabalgan caballos que nunca cesan y son sin tiempo. Libres al perfil de la mañana. Fieros, salvajes y eternos. Ese es en mí tu recuerdo: Rumor vago apenas, bruma de cualquier tiempo que hiela, que calienta mi ser entumecido. Dolor raro apenas en el infierno tan temido de algunos veranos. Rumor vago apenas. Bruma de cualquier tiempo.
Letra y Música: Manolo García
Charly Sardá - batería y percusión
Iñigo Goldaracena - bajo
Eric de Wit - guitarra eléctrica
Juan Carlos García - percusión y coros
Roger Blavia - percusión
Nacho Lesko - piano, teclados y loop
Olvido Lanza - violín y viola
Juanjo Alba - tray percutante
Manolo García - voz, coros, guitarra electrica segunda demo, armónica, percusión
Charly Sardá - batería y percusión
Iñigo Goldaracena - bajo
Eric de Wit - guitarra eléctrica
Juan Carlos García - percusión y coros
Roger Blavia - percusión
Nacho Lesko - piano, teclados y loop
Olvido Lanza - violín y viola
Juanjo Alba - tray percutante
Manolo García - voz, coros, guitarra electrica segunda demo, armónica, percusión
Yo vi a la mujer de cabellos ondulados de sierpes bajar corriendo por la ladera hacia los llanos donde la fiesta silva. Yo vi los brillos en el borde de las copas durante aquella noche. Yo vi a los hombres, dura piel morena, en el temblor lejano del polvo de la pista. Vi flotar herrumbre de rejones en un instante que clava y se gira a mirarte. Supe del metálico rugido de motores en su efímera carrera hacia el confín del horizonte, Ardió mi memoria y el mundo bosque en llamas calcinó despechos, traiciones, deslealtad. Mentí y me mentiste y me sentí caleidoscópico insecto: Polvo y alas rotas en el temblor de una partícula de nada. ¿Por qué si no te pertenezco pienso en ti? ¿Por qué si no habitamos multitudes me dejas solo? ¿Por qué si no te pertenezco estás en mi? Vi barbados hombres cabalgar monstruos de acero rodantes, anclar y resoplando morir por unas horas al desmayo del sueño. Vi luces, puertas entreabiertas al cerrarse, escuché extraviadas risas; murmullos, jadeos y el anuncio de un día negro que nacía. (Tormenta de mares de lágrimas). Te vi flotar, herrumbre de rejones en un instante que pasa y te giraste a mirarme. Supe en tu quejido, carne insomne, de mi efímera carrera hacia el confín del horizonte Ardió mi memoria y el mundo bosque en llamas calcinó despechos, traiciones, deslealtad. Mentí y me mentiste y me sentí caleidoscópico insecto: Polvo y alas rotas en el temblor de una partícula de nada. ¿Por qué si no te pertenezco pienso en ti? ¿Por qué si no habitamos multitudes me dejas solo? ¿Por qué si no te pertenezco estás en mi? Ardió mi memoria y el mundo bosque en llamas, ardió mi memoria.
Letra y Música: Manolo García
Charly Sardá - betería
Iñigo Goldaracena - bajo
Eric de Wit - guitarra eléctrica
Javier Mas - guitarra acústica
Manolo García - voz, coros, teclados y percusión
Charly Sardá - betería
Iñigo Goldaracena - bajo
Eric de Wit - guitarra eléctrica
Javier Mas - guitarra acústica
Manolo García - voz, coros, teclados y percusión
Mi amor flota con nenúfares es un estanque de libélulas azules. El tuyo es un trío de golondrinas en un bosque de papel. Centellas negras atravesando nubes. Mi amor será agua del vapor de un barco, carboncillo el tuyo. Pulido anaquel para colgar platos. Para colgar platos con lindos dibujos de árboles floridos. Para nuevas noches cálidas de olvidos. El amor es de luz que pasa por ojos de puente romano. Luz cambiante que acarició sus sillares con las manos que los tallaron. Nuestro amor es busto de arcilla de bella liberta con pendientes. Es de hojas blancas de té de aromas húmedos de los orientes. Mi amor flota con nenúfares es un estanque de libélulas azules. Castillo es, tejado de golondrinas en un bosque de papel. Abandonadas ruinas bajo las nubes. El arpa da notas, trémula de rosas, y en tu breve boca refila la flauta, viruta de brozas. De brozas de rizos, limaduras de ángel. De tu aliento dulce mazapán en bucles y anisillo en gotas. Quemaré desde hoy mis rastrojos a diosas terrenales y en las noches sin luna, candiles votivos de buenos deseos a los nuevos amores. No será más, mi amor, mano firme de anillo de mimbre ajustado. Ya por siempre será de fierro argentino. Su vaina de cuero gastado.
Letra y Música: Manolo García
Juan Carlos García - batería, percusión y coros
Antonio Fidel - bajo
Jordi Busquets - guitarra eléctrica
Carmen García - coros
Manolo García - voz y coros
Juan Carlos García - batería, percusión y coros
Antonio Fidel - bajo
Jordi Busquets - guitarra eléctrica
Carmen García - coros
Manolo García - voz y coros
Quiero un amor que cubra con teja de cañón esta herida abierta. Un amor compadre y jaranero que me abra los ojos y cierre para siempre aquella puerta. Si te vienes conmigo Si te vienes conmigo pararemos a la vera del camino para ver los árboles vestirse de hojas. Si te vienes conmigo volaremos confundidos entre jilgueros y rosas. Quiero un amor que cubra con teja de cañón esta descubierta. Un amor perdido y dominguero que me abra los ojos y cierre para siempre aquella puerta. Si te vienes conmigo Si te vienes conmigo pararemos a la vera del camino para ver los árboles vestirse de hojas. Si te vienes conmigo volaremos confundidos entre jilgueros y rosas. Si te vienes conmigo Si te vienes conmigo partiremos sin destino hacia algún lugar perdido. Seremos ácratas de bajo consumo. Devoradores de libros de bolsillo. Literalmente. La rosca desgastada del beso de tornillo. Instalados en un tiempo variable Hablar por hablar, hablar por hablar, no hableremos más, no hablaremos más Viviremos pletóricos (viviremos pletóricos) en cincuenta metros cuadrados (en cincuenta metros cuadrados). Hipotecados (Hipotecados). O realquilados (o realquilados). O mejor, saltando (y mejor, saltando) el que pudiendo quisiera (el que pudiendo quisiera), en zigzag (en zigzag). Inmoderados (Inmoderados). O moderados (o moderados). O inmoderadamente moderados (o inmoderadamente moderados) O moderadamente inmoderados (o moderadamente inmoderados).
Letra y Música: Manolo García
Juan Carlos García - batería y pianos
Antonio Fidel - bajo y guitarra athenas
Pedro J. González - guitarra española, eléctrica, acústica y "loop mundial"
Nacho Lesko - teclados
Manolo García - voz, coros, percusión y "loop mundial"
Juan Carlos García - batería y pianos
Antonio Fidel - bajo y guitarra athenas
Pedro J. González - guitarra española, eléctrica, acústica y "loop mundial"
Nacho Lesko - teclados
Manolo García - voz, coros, percusión y "loop mundial"
Éramos, bajo un techo de hojas, ciervos en el corazón del bosque; Hierba fresca que jamás sería hollada. Éramos jugosa y brillante hierba por la escarcha perlada. Hoy no sé ni quién soy. Y hoy no sé ni a dónde voy. Sólo si hay llama de amor vuelve la esencia. Sólo si la piel dormida despierta sabré quien soy, sabré hacia dónde voy. Éramos la música en el murmullo de la corriente, el milagro del fuego, el terror al eclipse. Laderas éramos, que eran mares de espigas en el suave oleaje de lo que éramos. Hasta donde puede alcanzar la razón éramos, infinita cadena de azules quebradas. Bruma, seno de una tierra vírgen. Hasta donde andará el corazón, éramos. Hoy no sé ni quién soy. Y hoy no sé ni a dónde voy. Sólo si hay llama de amor vuelve la esencia. Sólo si la piel dormida despierta sabré quien soy, sabré hacia dónde voy. Éramos primigenio mundo de abismos y luces. Paraíso calmo sin límites ni distancias. En la profunda fronda, adormecidas fieras. Habitantes callados de las cavernas. Desde donde se mueven la mano y el ojo éramos astil, pedernal y bronce. Luego rueda, muralla y silo. Poco a poco, todo habría terminado. Éramos, Éramos, Éramos
Letra y Música: Manolo García
Robinson Cunha - batería
Cesário Leony - bajo
Gerson Silva - guitarra española, acústica, tres cubano y percusión
Mikael Mutti - teclado, piano, escaleta, harmonio y percusión
Rudson Daniel - percusión
Manolo García - voz y coros
Robinson Cunha - batería
Cesário Leony - bajo
Gerson Silva - guitarra española, acústica, tres cubano y percusión
Mikael Mutti - teclado, piano, escaleta, harmonio y percusión
Rudson Daniel - percusión
Manolo García - voz y coros
Mi amor flota con nenúfares es un estanque de libélulas azules. El tuyo es un trío de golondrinas en un bosque de papel. Centellas negras atravesando nubes. Mi amor será agua del vapor de un barco, carboncillo el tuyo. Pulido anaquel para colgar platos. Para colgar platos con lindos dibujos de árboles floridos. Para nuevas noches cálidas de olvidos. El amor es de luz que pasa por ojos de puente romano. Luz cambiante que acarició sus sillares con las manos que los tallaron. Nuestro amor es busto de arcilla de bella liberta con pendientes. Es de hojas blancas de té de aromas húmedos de los orientes. Mi amor flota con nenúfares en un estanque de libélulas azules. es un Castillo tejado de golondrinas en un bosque de papel. Abandonadas ruinas bajo las nubes. El arpa da notas, trémula de rosas, y en tu breve boca refila la flauta, viruta de brozas. De brozas de rizos, limaduras de ángel. De tu aliento dulce mazapán en bucles y anisillo en gotas. Quemaré desde hoy mis rastrojos a diosas celestiales y en las noches sin luna, candiles votivos de buenos augurios a los nuevos amores. No será más mi amor, mano firme de anillo de mimbre ajustado. Ya por siempre será de fierro argentino. Su vaina de cuero gastado.
Música: Juan Carlos García
Juan Carlos García - piano y palmas
Juan Carlos García - piano y palmas
Instrumental
Este DVD contiene un Videoclip de la canción "Para que no se duerman mis sentidos" e imágenes cutre-video-artísticas que ilustran nueve canciones más del CD. El material visual proviene de fotografías y grabaciones tomadas por Manolo García durante la grabación de este disco y anteriores giras o de algún especial de TV, y de imágenes realizadas por Joan Riedweg y Manolo García tras una brevísima reunión "creativa".
Singles
Ediciones
| frontal | trasera | lp/cd/cs | formato | discográfica | país | datos adicionales | |
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CD+DVD | Bmg Ariola Perro Records |
España | Edición Digipack |
| frontal | trasera | lp/cd/cs | formato | discográfica | país | datos adicionales | |
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CD | Bmg Ariola Perro Records |
España |
























