
CD1 Singles y Sirocos
Combustión
· Letra y Música: M. García
· Maqueta en clave de mustélido
Ardió mi memoria y el mundo, bosque en llamas,
calcinó despechos, traiciones, deslealtad,
mentí y me mentiste,
y me sentí caleidoscópico insecto.
Ardió mi memoria (ardió mi memoria)
y el mundo, bosque en llamas,
ardió mi memoria y el mundo, bosque en llamas,
calcinó despechos, traiciones, deslealtad,
mentí y me mentiste,
y me sentí caleidoscópico insecto,
mentí y me mentiste,
y me sentí caleidoscópico insecto.
Ardió mi memoria y el mundo, bosque en llamas.
Ardió mi memoria
· Letra y Música: M. García
· Versión acústica de estudio 2005
Yo vi a la mujer
de cabellos ondulados de sierpes
bajar corriendo por la ladera
hacia los llanos donde la fiesta silva.
Yo vi los brillos en el borde
de las copas durante aquella noche.
Yo vi a los hombres, dura piel morena,
en el temblor lejano del polvo de la pista.
Vi flotar herrumbre de rejones
en un instante que clava
y se gira a mirarte.
Supe del metálico rugido de motores
en su efímera carrera
hacia el confín del horizonte,
Ardió mi memoria
y el mundo bosque en llamas
calcinó despechos,
traiciones, deslealtad.
Mentí y me mentiste
y me sentí caleidoscópico insecto:
Polvo y alas rotas
en el temblor de una partícula de nada.
¿Por qué si no te pertenezco pienso en ti?
¿Por qué si no habitamos multitudes
me dejas solo?
¿Por qué si no te pertenezco estás en mi?
Vi barbados hombres
cabalgar monstruos de acero rodantes,
anclar y resoplando morir
por unas horas al desmayo del sueño.
Vi luces, puertas entreabiertas al cerrarse,
escuché extraviadas risas;
murmullos, jadeos y el anuncio
de un día negro que nacía.
(Tormenta de mares de lágrimas).
Te vi flotar, herrumbre de rejones
en un instante que pasa
y te giraste a mirarme.
Supe en tu quejido, carne insomne,
de mi efímera carrera
hacia el confín del horizonte
Ardió mi memoria
y el mundo bosque en llamas
calcinó despechos,
traiciones, deslealtad.
Mentí y me mentiste
y me sentí caleidoscópico insecto:
Polvo y alas rotas
en el temblor de una partícula de nada.
¿Por qué si no te pertenezco pienso en ti?
¿Por qué si no habitamos multitudes
me dejas solo?
¿Por qué si no te pertenezco estás en mi?
Ardió mi memoria
y el mundo bosque en llamas,
ardió mi memoria
Reír, reír
· Letra y Música: M. García
· Tema inédito
De un cielo púrpura saqué la espuma,
no todo van a ser amargos besos de hiel,
de una cortina de agua en la lejanía
vestigios irisados como anzuelos
que pusieran alas a mis pies.
Reír, reír, de la risa saqué arrestos,
ánimos y un paso más.
De la risa saqué fuerza,
que han sido muchos pasos si miro hacia atrás.
Reír, (reír) rudimentario cebo.
Reír, (reír) para usar en los días inhóspitos.
Reír, (reír) reírse de uno mismo.
Reír, reírse, sonreír.
Cuando empezar el día es subir otro peldaño
de tu escalera hacia el cielo.
(De tu escalera hacia el cielo)
Cuando empezar el día es subir otro peldaño
de tu escalera hacia el cielo.
De la boca de un pez saqué la lluvia,
no todo van a ser besos untados en miel,
y ese olor montaraz y gris de lejanía,
vestigios disfrazados en dulce rostro de mujer.
Reír, ser consciente o inconsciente;
seamos mañana pétalos de luz,
reír al sueño que es polvo, barro y paja;
es hilar hebras doradas de eterna juventud.
Ya pueden agitarse las ramas del árbol donde vivo
y susurrarme (y susurrarme)
todo es nada, (todo es nada)
porque el futuro es un bello planeta
a visitar en bicicleta,
te regalo flores y el día habrá valido la pena.
Reír, (reír) rudimentario cebo.
Reír, (reír) para usar en los días inhóspitos.
Reír, (reír) reírse de uno mismo.
Reír, reírse, sonreír.
Cuando empezar el día es subir otro peldaño.
Cuando empezar el día es subir otro peldaño.
Si te vienes conmigo
· Letra y Música: M. García
· Versión acústica de estudio 2005
Quiero un amor que cubra con teja de cañón
esta herida abierta.
Un amor compadre y jaranero que me abra los ojos
y cierre para siempre aquella puerta.
Si te vienes conmigo.
Si te vienes conmigo
pararemos a la vera del camino
para ver los árboles vestidos de hojas.
Si nos vamos juntitos
volaremos confundidos entre jilgueros y rosas.
Quiero un amor que cubra con teja de cañón
esta descubierta.
Un amor formal y dominguero
que arranque la venda
y cierre para siempre aquella puerta.
¡Ay!... Si te vienes conmigo.
Si te vienes conmigo.
Si te vienes conmigo
pararemos a la vera del camino
para ver los árboles vestidos de hojas.
Si te vienes conmigo
volaremos confundidos entre jilgueros y rosas.
Si te vienes conmigo.
Si te vienes conmigo
¡ay! partiremos sin destino
hacia algún lugar perdido.
Seremos ácratas de bajo consumo.
Devoradores de libros de bolsillo.
Literalmente.
La rosca desgastada del beso de tornillo.
Instalados en un tiempo variable.
Hablar por hablar, no hablaremos más.
De los deseos que quedan
para siempre en un estante.
Viviremos en sesenta y cinco metros cuadrados,
De la templada vida de los leones en las estepas.
O mejor nos moveremos. Inmoderados.
Seremos paseantes, pájaro que levita,
romero entre peñascales,
O nos moveremos en zig-zag continuamente.
Inmoderados.
amantes agrestes de ala rota.
Granada, Federico, cuadrúmanos, cañahueca.
De vidas contiguas que nunca se miran.
De unas sierras de Granada
que estuvieron vivas de labriegos con turbante.
De historias antiguas, de amores eternos,
De por qué buscamos miradas.
de celos, de infiernos.
De por qué buscamos miradas
De un mundo habitado por sabios tan humildes.
cuando la tormenta arrasa en las madrugadas,
como el hatillo de un caminante.
Viento ardiente
· Letra y Música: M. García
· Tema inédito
Se vive sobre rizo de ola,
se vive sobre nimbos,
sobre ciudad erizada en rascacielos,
bajo una incierta luz primera y última.
Viento ardiente que besó las arenas,
las arenas de un desierto
que duerme muchas lunas,
muchas más allá de tu casa o tu conciencia,
viento ardiente, protege a nuestra aldea.
Hay cúmulos y cirros sobre el telón
de la tarde suspendida.
En una vaga sensación, al nómada
de sentimiento y convicción
antes de cada partida.
Ahora que vivo la mejor de las vidas
porque soy amigo de una flor de veinte años.
Se vive entre el tráfico, en medio del estruendo;
atrofiados para oír el silencio.
Se vive en años trémulos que menguan
o anhelando partir, siempre anhelando
estar en todas partes. Partir.
O ver pasar el mundo desde la ventana
de nuestros tibios ojos. O atravesarlo
en imparable viaje de huracán pasando.
Viento ardiente que besó las arenas,
las arenas de un desierto
que duerme muchas lunas,
muchas más allá de tu casa o tu conciencia,
viento ardiente, protege nuestra aldea.
Hay cúmulos y cirros sobre el telón
de la tarde suspendida.
Porque vivo la mejor de las vidas
porque soy amigo de un amor de veinte años.
Vivimos con la vaga sensación
del que fue nómada,
vivimos sin vivir en nos.
Ahítos, mas con hambre atrasada.
De rodillas, intentando erguirnos
(gesto digno).
Dando palos de ciego
(hay más molinos que Quijotes)
casi siempre atesorando decepciones.
En la ciudad erizada en rascacielos.
Con una escasa fe. Escasa y última.
(Viento ardiente)
Viento ardiente que besó las arenas,
las arenas de un desierto
que duerme muchas lunas,
muchas más allá de tu casa o tu conciencia,
viento ardiente, protege a nuestra aldea.
Volvíamos tarde
· Letra y Música: M. García
· Tema inédito
Volvíamos tarde.
Una luna mesteña, soleada, preñaba las higueras.
Andábamos nocturnos,
seres fatuos, pespunteados, imperfectos.
Simples almas deshuesadas.
Alegres como jóvenes caballos
rebrincábamos palabras;
derrochando, excéntricos.
Y un timón de nada, lánguida,
difuminaba nuestras sombras
fundiéndolas con el alba.
Nuestra luminaria, chispa escasa.
Volvíamos tarde.
De una seña antigua, de un pasado remoto
anhelando escaparnos. Escapando anhelamos
diluirnos en placeres aleados. Infinitos.
Repetirnos presentes.
Recuerdo que de pronto nos paramos
a abrazarnos a beber de la existencia.
Recuerdo que en ese mismo instante,
un gato evanescente ajeno
a las parafernalias del humano y sus proezas
saltó de la cuneta a nuestras piernas.
Alegres como jóvenes caballos
rebrincábamos palabras;
derrochando, excéntricos.
Y un timón de nada, lánguida,
difuminaba nuestras sombras
fundiéndolas con el alba.
Nuestra luminaria, chispa escasa.
Solo amar
· Letra y Música: M. García
· Tema inédito - obra menor para ratones-
Podrías brotar camino de bambús,
si tú quisieras. De rama eléctrica,
de verde látigo, juncal, derecho
hacia un cielo sesgado.
Hacia un cielo sesgado.
Podrías soñar en humo,
en dudas a dos aguas o esperanzas
que huelen a savia nueva
que saben a manzanilla.
Prendidos instantes, beber podrías
en mirada de niña.
(Podrías sólo amar)
O sólo amar (podrías) en susurro de cisne,
en pradera de sirga.
(Sólo amar)
O amar la vida, ribera de un río,
sentada apacible.
Ver pasar los años que se acercan
azules como balandras.
Podrías sólo amar
o tan sólo soñar.
Podrías brotar camino de bambús
si tú quisieras. Amar cuando aleteas
de manos y esperas sobre piel desnuda.
Podrías soñar en humo,
en dudas a dos aguas o esperanzas.
Solo amar, soñar sobre corrientes,
escapar del alma y sus escombros.
Soñar sobre corrientes alejada,
tan lejos del alma y sus escombros...
Soñar sobre corrientes, navegando,
buscando aquella vida de agua mansa.
Prendidos instantes, beber podrías
en mirada de niña.
(Podrías sólo amar)
O sólo amar (podrías) en susurro de cisne,
en pradera de sirga.
(Sólo amar)
Soñar podrías, dormidos instantes
en mirada de niña.
Podrías sólo amar.
Sólo amar. Sólo amar.
Una tarde de sol
· Letra y Música: M. García
· Versión acústica de estudio 2005
Que pena no ser ave de paso
ni derrota de carta marina.
Que dulce ser el trapo blanco henchido
al viento del velero que alegre se encabrita.
Que lento es ser ciprés creciendo erguido al cielo
y saber que todo en este mundo
necesita su tiempo.
Que pena no ser ave de paso
ni proa que acuchille siete mares.
Ni zarcillo de oro plata de joven pastora
que descalza sube hasta los valles.
Busco en el ruido de las plazas,
busco en las calles de ciudades
que ya no recuerdo,
en el perfume de mujeres que pasan,
en los silencios cuando ellas no hablan.
Que pena no ser ave de paso
ni arrecife sobre barra de corales,
al alba pálida ave de paso
que flota sobre espumosos mares.
O destello de un pez de hoja de lata,
flor de agua
que relumbra y nada en los estanques.
Busco en las plazas,
busco en las calles de ciudades
que ya no recuerdo,
busco el perfume de mujeres que pasan,
en los silencios cuando ellas no hablan.
Guardo una tarde de sol,
una tarde de sol por si hace falta,
ese es un tesoro que nadie podrá arrebatarte,
guardo una mirada risueña que nada pretenda,
guardo en los bolsillos
el sabor de la piel de las naranjas.
Niña Candela
· Letra y Música: M. García
· Versión acústica 2005
Guapa Candela. Candela niña.
Panal de abejas. Candela chica.
Frontil de avispas. Niña Candela.
Panal de abejas. Candela chica.
Frontil de avispas. Guapa Candela.
Con un vestido de papelillo de filigrana,
festoneado de lamparillas de plata falsa.
Te vi bailando zorongo (punta en botín)
comiendo almendras,
con la mirada ausente, prendida de las candelas.
¿Que turba tu paz? ¿que roba tu alegría?
Hoy quiero alegrar tu noche
con esta humilde cantería.
Niña Candela, frontil de avispas,
quiero velas del humo dulce
que tenue redibuje tus esquinas.
Volar contigo sobre las calles, barrio Carmelo,
como herrerillos que nunca
se han de posar en el suelo.
En esta noche de clara luna que mayo amansa,
la orquesta arranca fanfarria viva de contradanza.
Blanca de harina bailando, volando vas,
prendido el talle, arrebolada en gozo
colgada del aspirante.
Relumbra tu faz. Revives nueva y creces
que con paciencia, al descuido
y una linterna pican los peces.
Guapa Candela. Candela niña.
Panal de abejas. Candela chica.
Frontil de avispas.
Niña Candela. Saco de Risas.
Palmito de espiga. Virgen dormida.
Blanca de Harina. Negra de oliva.
Pica de ortiga. Orgullosa y mohína.
Cuando caminas la más silvida.
Nueva y antigua.
Pajarica en delta de ave marina.
Barquita y vela.
Salpicadica, salá-salina.
...
Candela niña. Guajira a ratos, jauría de gatos.
Perrica fina. La macedonia.
Reina de Troya. Corona espina.
Aleta en pez de La Martinica.
De los maizales la más querida.
Cresta gallina, la malandrina.
Niña Candela. Balsa de riego, nunca piscina.
Puño y machete. Piel de campiña.
Badajito y cuerda de campanilla.
Kiriki en gallo, patas de pico.
Alga en sargazo. Ombú marino.
Agua de mayo. Amor sin llanto.
Caja de escobas. Garbanzo en olla.
Tiesa de huesos. Salmón salmuera.
Bacaladera, bigote en fiera.
Niña Candela. La del Chaparrón.
La que no tiene prisa.
Que se para a hablar con las vecinitas.
Salamanquesa. Voz de ocarina.
Candela niña. Manos de Albahaca.
Cintura fina. Que habla derecho.
Que habla sin prisa.
Que nunca miente ni busca enredo.
Que come deprisa.
¡Que no tengas prisa!
Para que no se duerman mis sentidos
· Letra y Música: M. García
· Versión acústica 2005 extraída del programa
"Ratones Coloraos" de Jesus Quintero
Háblame en la hora calma de la media noche
Háblame para que no se duerman mis sentidos,
háblame
De lejanas tierras
donde el único dios sea el sol
Donde se vive al rumor
de las hojas del sicómoro
mecidas de brisa y calor.
Cuéntame fracasos, vida,
rumbos de pintores locos
Háblame de la calima de las noches
Cuando tu amante de amantes huyó
De Cartago a las puertas de Roma,
de la Sevilla mora
De claveles de revolución
De las vueltas que da la tuerca,
De los amores que son prisión.
Va y viene mi alma de esponja
Viene y va si tú me hablas,
Si tú me cuentas cosas
Barquera, monte, montera
Viene y va mi alma viajera
Linda zagala, si me quisieras
Va y viene linda barquera
Si tú me miras de esa manera
Háblame en la hora calma de la media noche
Háblame para que no se duerman mis sentidos,
háblame
De Cádiz fenicia, de la Córdoba
que abrigaba su mezquita,
De Chagall o de los poetas
andaluces del destierro
De porqué claveles para una revolución
De las vueltas que da la tuerca,
De los amores que son prisión.
Va y viene mi alma de esponja
Viene y va si tú me hablas,
Si tú me cuentas cosas
Va y viene mi alma guerrera
Viene y va si tú me hablas,
Si tú endulzas la espera
Barquera, monte, montera
Viene y va mi alma viajera
Linda zagala, si me quisieras
Va y viene linda barquera
Si me sonríes de esa manera
Barquera, monte, montera
Barquera, monte, montera
Serena barca
· Letra y Música: M. García
· Versión acústica de estudio 2005
En un Carnaval, Cái de la chirigota,
de manos que buscan el amor
en gotas de mistela.
¡Ay! Sobre las caderas de la noche marinera
al titilante brillo del vals del oleaje,
En la ensenada azul donde mi amada espera.
Que amurada a la espuma de gozo reverbera.
Serena barca, en la que rema mi reina,
reina de mares, de las finas dagas.
Serena barca, en la que reina mi amada.
Que duerme Cái, en mimbre y damajuanas.
Serena barca.
Fue en un carnaval de ese Cái chico,
azar de siemprevivas,
espejo de alondras en tus cielos
y patria, ese lugar donde el espíritu apacenta
entre sueños engarzados
en fenicias anclas y pueblos marineros.
Y en un paisaje azul de pájaros y oteros.
En un paisaje azul.
Serena barca, en la que rema mi amada,
reina de mares de las finas dagas.
Serena barca, en la que reina mi amada.
Puerto de Santa María, puerto de lindas damas.
Serena barca.
Viento ardiente
· Letra y Música: M. García
· Tema inédito -versión 2005-
Se vive sobre rizo de ola,
se vive sobre nimbos,
sobre ciudad erizada en rascacielos,
bajo una incierta luz primera y última.
Viento ardiente que besó las arenas,
las arenas de un desierto
que duerme muchas lunas,
muchas más allá de tu casa o tu conciencia,
viento ardiente, protege nuestra aldea.
Hay cúmulos y cirros sobre el telón
de la tarde suspendida.
Es una vaga sensación, al nómada
de sentimiento y convicción
antes de cada partida.
Se vive entre el tráfico,
en medio del estruendo;
atrofiados para oír el silencio.
Se vive en días trémulos que menguan,
anhelando partir, siempre anhelando
estar en todas partes. Partir.
O ver pasar el mundo desde la ventana
de nuestros tibios ojos. O atravesarlo
en imparable viaje de huracán pasando.
Se vive entre jirones de bruma.
Se vive como en sueños, sobre ciudad erizada
o bajo un cielo donde la luz escasa,
incierta, es última.
Viento ardiente que besó las arenas,
las arenas de un desierto
que duerme muchas lunas,
muchas más allá de tu casa o tu conciencia,
viento ardiente, protege a nuestra aldea.
Viento ardiente.
Vivimos con la vaga sensación
del que fue nómada,
vivimos sin vivir en nos.
Ahítos, mas con hambre atrasada.
De rodillas, intentando erguirnos
(gesto digno).
Dando palos de ciego
(hay más molinos que Quijotes)
casi siempre atesorando decepciones.
En la ciudad erizada en rascacielos.
Con una escasa fe. Escasa y última.
Viento ardiente que besó las arenas,
las arenas de un desierto
que duerme muchas lunas.
Viento ardiente, protege a nuestra aldea.
Paloma de cresta de Gallocanto
· Letra y Música: M. García
· Tema inédito -obra vista-
Sabré tu nombre, con hebras de hilo.
Que te espero en la fuente del beso.
Saltarina y clara.
Azafrán y peinetas de chirla
si te duermes al borde del agua.
Sasafrás y peinetas de espina
si te bañas en poza bien clara.
Paloma cresta de Gallocanto,
turbia va el agua de tus barrancos.
Paloma cresta de Gallocanto,
clara va el agua de tus barrancos.
Sendera en senda soleada y sola,
que lleva a un bosque bordeado en ola,
bordado en aves del paraíso,
orzas tus velas de nave al filo
de un viento alisio.
Sabré tu nombre, paloma de arroyo claro.
(Pizarra y lasca) beberé de la fuente del beso,
saltarina y clara, saltarina y clara.
Saltarina y clara, saltarina y clara.
Azafrán y peinetas de espinas
si me encuentras al borde del agua.
Alajú y señales de humo
si te bañas en poza bien clara.
Palomita canto cresta de Gallo
que no crezca el cauce de tus quebrantos.
Paloma cresta de Gallocanto,
cuando turbia va el agua por tus barrancos.
Sendera en senda soleada y solitaria
que lleva a un bosque bordeado en olas,
bordado en ave del paraíso,
orzas tus velas de nave al filo
de un viento alisio.
Sabré tu nombre, doncella de blancas manos.
Beberé de tus labios de agua.
Saltarina y clara, saltarina y clara.
Turbia, saltarina. Saltarina y clara.
Saltarina y clara, saltarina y clara.
La media vuelta
· Letra y Música: José Alfredo Jiménez
Te vas porque yo quiero que te vayas,
a la hora que yo quiera te detengo,
yo sé que mi cariño te hace falta,
y aunque quieras o no, yo soy tu dueño.
Quiero que te vayas por el mundo
y quiero que conozcas mucha gente,
yo quiero que te besen otros labios
para que me compares hoy como siempre.
Si encuentras otro amor que te comprenda
y sientes que te quiere mas que nadie,
entonces yo daré la media vuelta
y me iré con el sol cuando muera la tarde,
entonces yo daré la media vuelta
y me iré con el sol cuando muera la tarde.
Quiero que te vayas por el mundo
y quiero que conozcas mucha gente,
yo quiero que te besen otros labios
para que me compares hoy como siempre.
Si encuentras otro amor que te comprenda
y sientes que te quiere mas que a nadie,
entonces yo daré la media vuelta
y me iré con el sol cuando muera la tarde,
entonces yo daré la media vuelta
y me iré con el sol cuando muera la tarde.
Te vas porque yo quiero que te vayas.