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2002

Editado por BMG en formato CD Single, 2002

Fabricado y distribuido por BMG Music Spain S.A.

Caja de singles y maquetas extraídas principalmente del disco "Nunca el tiempo es perdido"


Singles incluidos:


1. Nunca el tiempo es perdido

2. Somos levedad

3. Prendí la flor

4. Rosa de Alejandría

5. Vendrán días


Contenido de los singles:
   Vendrán días
Vendrán días
· Letra y Música: M. García
· Tema extraído del disco "Nunca el tiempo es perdido"
Vendrán días en que el peso
que hoy te abruma se hará liviano.
Vendrán días en que ese peso
ya no será carga sino bagaje.
Vendrán días, han de venir.
Porque un alma que alberga
sentimientos viles no brilla
y un alma sin brillo es un tiempo
marchito para quien lo soporta.
Déjame que escuche esa guitarra
que me falta el aire,
que hoy necesito besar otros labios
creyendo que beso tus labios.
Déjame perdido en negra noche
que hoy el dolor duele,
que hoy necesito buscarte sin miedos,
en otros rostros buscarte.
Llega el tiempo que en tu campo amado
plantarás pensamientos.
Junto al pozo de tu huerta
enjambres de madreselva.
Y esa calma, esa calma te ha de ayudar.
Porque un alma que mora
en la sala de los pasos perdidos
es la furia vencida,
cáscara vacía de un dolor exacto.
Déjame beber de ti en los labios
de mujer extraña,
que hoy necesito el calor de unos brazos
que apaguen mi vana esperanza.
Déjame desnudo de recuerdos.
No los necesito.
Que hoy necesito buscarte sin miedos,
en otros rostros buscarte.
Dame un lenguaje sin palabras
para abrigarme que tengo frio.
Dame besos y caricias
olorosas y descalzas.
Dame un mundo sin palabras
que yo respire porque me ahogo.
Dame besos y caricias
sinceras o mercenarias.
Déjame que escuche esa guitarra
que hoy me falta el aire,
que hoy necesito besar otros labios
creyendo que beso tus labios.
Déjame perdido en la noche
que hoy el dolor duele,
que hoy necesito buscarte sin miedos,
en otros rostros buscarte.
Déjame que escuche esa guitarra
que hoy me falta el aire.


Suave, Suave (directo)
· Letra y Música: M. García
· Versión en directo grabada por Rober Ballester
en el Palacio de Congreso de Granada
entre el 17 y 18 de marzo de 2002
Una encina.
Un sol que es un espejo.
Un viñedo.
El sabor de unas piedras de sal.
El musgo del espíritu dormido,
blanquearlo con cal.
Una siesta y el olvido.
Clavellinas.
Enero y su reflejo.
El viento de la vida.
Carmencita bajo aquel cerezo.
Nardos y una copilla de orujo.
El olvido dibujado con tinta en tu ombligo.
El olvido sesteando a la brisa de un pino.
Suave, suave desciende la colina.
Verde, suave hasta llegar al mar.
Suave, dulce se va la vida mía,
detrás de Lucia mi vida se va.
Suave, suave desciende la colina.
Lentamente se apaga mi amor.
Suave, suave desciende la colina.
Lentamente se duerme la razón.
El tambor del trueno en la tormenta.
No hayan caminos donde deban haber selvas.
Vida silvestre que deslumbre en los barrancos.
Jarabe de rosas de aromáticas lenguas.
Clavellinas.
Febrero y sus promesas.
El cortejo de las fieras.
Verdes mariposas como hojas de enredadera.
Solos, ante campos dormidos.
Fuimos, somos y el olvido.
Suave, suave desciende la colina.
Verde, suave hasta llegar al mar.
Suave, dulce, se va la vida mía,
detrás de Sofía mi vida se va.
Suave, suave desciende la colina.
Lentamente se apaga mi amor.
Verde, suave desciende la colina.
Lentamente se duerme la razón.
Suavemente la tarde se adormece
velas blancas del puerto partirán.


Nunca el tiempo es perdido (directo)
· Letra y Música: M. García
· Versión en directo grabada por Rober Ballester
en el Palacio de Congreso de Granada
entre el 17 y 18 de marzo de 2002
Cuando tú no estás las mañanas
se tiñen de canciones tristes,
son como el leve perfume
que por un instante te baña y te marca.
Cuando tú no estás las mañanas
se tiñen de canciones tristes.
Rastro, huella de los pasos errantes,
del buscador de señales.
Nunca el tiempo es perdido
sólo un recodo más en nuestra ilusión,
ávida de olvido.
Nunca el tiempo es perdido.
Nunca el tiempo es perdido,
sólo un recodo más en nuestra ilusion
ávida de cariño.
Nunca el tiempo es perdido.
Nunca el tiempo es perdido.
Cuando regresas las mañanas
levantan el vuelo quizá es el momento
de la brisa suavebque acaricia con tu llegada,
hasta tu partida.
Si regresas las mañanas
se visten de alegres canciones.
Se disfrazan de sonrisas,
son el hálito justo que apaciguara el pulso,
son la broma o la mano del destino.
Si tú regresas las mañanas
se visten de alegres canciones.
Rastro, huella de mi búsqueda errante,
que sin ti no encuentro señales.
Nunca el tiempo es perdido
sólo un recodo más en nuestra ilusión,
ávida de olvido.
Nunca el tiempo es perdido.
Nunca el tiempo es perdido,
sólo un recodo más en nuestra ilusión
ávida de cariño.
Nunca el tiempo es perdido.
Nunca el tiempo es perdido.


Seguimos siendo levedad (directo)
· Letra: Antonio Machado y M. García, Música: M. García
· Tema en directo grabado por Robert Ballester
en el Palacio de Congresos de Granada el 18/03/2002
· Mezclado en Music Lan
Cruzan nubes grises
por un cielo turbio y feroz.
Esta tarde espesa, acodado en este balcón,
fumo y me consumo,
enfrente el Arco Iris Club
Caminábamos y el calor de verano
empujaba nuestro asombro
contra las paredes llenas de grafitis.
Caminábamos y el fogón del verano
engullía nuestro asombro
por obstinarnos en lo imposible.
Como tú, camino por esta estrecha calle.
Como tú, necesito soles para alumbrarme.
Que hagan brillar
lo bueno que pueda haber en el alma.
Sonrío al viento porque en él
huelo el humo del incendio.
Se que la fe es creer
en algún dios aunque no existan.
O existir aunque ese dios
a veces no crea en ti.
Caminar, aunque hoy no brille tu estrella.
Como tú, camino por esta tierra
que pronto será yerma.
Levedad. Somos levedad.
Levedad. Somos levedad.
"Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.
Hace algún tiempo en este lugar,
donde se visten los bosques de espinos,
se oyó la voz del poeta gritar:
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se va a volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar."
Cruzan nubes grises,
trallazos que tapan tanta voz,
que beben mi tormento,
que me arrancan de este sopor.
Leo y me sosiego.
Abajo el Arco Iris Club.
Caminábamos y el calor de verano
empujaba nuestro asombro
contra las paredes llenas de grafitis.
Caminábamos y el fogón del verano
engullía nuestro asombro
por obstinarnos en lo imposible.
Nunca cesa la matraca de motores.
Nunca cesa, nunca cesa.
Nunca cesa la matraca de motores.
Noche y dia pasan coches atronando
en su estela por la avenida abajo.
Abajo, paraguas de fantasmales luces.
Son los árboles grasientos de monóxido.
Y esa lluvia filtrada que no limpia la ciudad.
Abajo, en el portal, veteranos
de una vida de sinsabores
duermen asidos a la botella
como para no caerse cuesta abajo.
Cuesta abajo, caminábamos, aquel verano.
Levedad. Somos levedad.
Tan sólo levedad.
Levedad. Somos levedad.
Sólo somos levedad.


Blues de la patilla (directo)
· Letra: M. García García-Pérez y S. J. Lec
Música: J. C. García, I. Goldaracena,
C. Sardá, J. Mas y E. de Wit
· Versión en directo grabada por Rober Ballester
en el Palacio de Congreso de Granada
entre el 17 y 18 de marzo de 2002
El mundo está lleno de gente solitaria.
Soledad, qué superpoblada estás.
Este es el famoso "Rock de la patilla"
o quizás no es un rock, quizás es un blues.
El "Blues de la patilla"
en el que todo el mundo está sentado en su silla.
Hemos de ser felices un instante.
Ese instante en el que seamos felices
habrá pasado nuestra vida;
un año, doscientos años, quinientos años.
Este es el famoso blues del agradecimiento
en el cual todo el mundo
está sentado cada uno en su asiento
Dice mi primo el gran filosófo Jacinto Martín:
"Hay que bailar todos los días
aunque sea de pensamiento".
Esto es un gran pemnsamiento.
Aquellos a quienes los dioses aman rejuvenecen
Y a la vez, "dirigete siempre
a los dioses de los demás.
Ellos te atenderán
sin que tengas que hacer cola".
Sigue diciendo mi primo,
el filósofo Jacinto Martín.
Y este sigue siendo el Blues de la Patilla
en el que cada uno sigue sentado en su silla.
Incluido yo un servidor de todos ustedes.
De las pasiones que arrastran a los hombres
sólo se libra aquel que se domina.
Para saber mandar a la naturaleza
también hay que obedecerla.
Y envejece menos
el que no deja envejecer su sueños.
Blues del sentimiento
en el que cada uno llora según su lamento.

No todo van a ser besos untados en miel...