
Prendí la flor
Prendí la flor
· Letra y Música: M. García
· Tema extraído del disco "Nunca el tiempo es perdido"
Prendí la flor de lis en tu pelo.
Prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo
En tus besos serios, fieros,
prendí la flor y en mis dedos
sentí que todo marchita,
que todo se nos escapa.
Como los trigales lentos,
lentamente hacia el olvido.
Lentamente, sin remedio.
No pasa el tiempo desde que te marchaste.
No hay meses ni años en el calendario.
Soy como el árbol volcado
que no acaba de secarse.
Un tango arrabalero y dulce,
tan dulce como la melaza
quiero, mi vida, escribirte.
Quizá para recordarte
que el amor sólo es entrega
y que a veces, oro es
lo que junto a ti reluce
Prendí la flor de lis en tu pelo,
prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.
Un tango pendenciero y triste
quisiera amor escribirte.
Como una noche de farra,
como un amanecer
en una cama extraña.
Tango de la lejanía,
del amor de un solo bando.
Lo que sentí junto a ti
jamás lo sentiré en otros brazos.
Prendí la flor de lis en tu pelo.
Prendí la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.
Prendía la flor (directo)
· Letra y Música: M. García
· Versión en directo grabada en el Auditorio
Municipal de Daimiel el 31/08/2001.
Toma de mesa de sonido sin postproducción ni mezcla
Prendi la flor de lis en tu pelo.
Prendi la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.
En tus besos serios, fieros,
prendí la flor y en mis dedos
sentí que todo marchita,
que todo se nos escapa.
Como los trigales lentos,
lentamente hacia el olvido.
Lentamente, sin remedio.
No pasa el tiempo desde que te fuiste.
No hay meses ni años en el calendario.
Soy como el árbol volcado
que no acaba de secarse.
Un tango arrabalero y dulce,
tan dulce como la melaza
quiero, mi vida, escribirte.
Quizá para recordarte
que el amor sólo es entrega
y que a veces, oro es
lo que junto a ti reluce.
Prendí la flor de lis en tu pelo,
prendi la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.
Un tango pendenciero y triste
quisiera amor escribirte.
Como una noche de farra,
como un amanecer
en una cama extraña.
Tango de la lejanía,
del amor de un solo bando.
Lo que sentí junto a ti
jamás lo sentiré en otros brazos.
Prendi la flor de lis en tu pelo.
Prendi la flor de lis sintiendo
que se me escapaba el tiempo.
Llanto de pasión (directo)
· Letra y Música: M. García, Q. Portet
· Tema en directo grabado por Robert Ballester
en el Palacio de Congresos de Granada el 18/03/2002
· Mezclado en Music Lan
Me he acordado muchas veces de ti
y hoy he pensado en volverte a escribir.
Quiero contarte que buscando entre mis libros
vi tus dibujos y casi te oí decir:
Hola que tal Lico Manuel. Qué tal?
Vamos, pero dando la vuelta.
Espera, no me cojas aún
que está mi madre en el balcón.
Yo vivo en el mismo lugar.
Existe aún aquel bar y el rincón
donde solíamos hablar.
Donde escuchábamos nuestra canción.
Ahora ya no van a merendar
los de la fábrica de gas.
Ahora ya no hay palomas
ni aquel gato que era cazador.
Arrancaron el árbol
que hacía sobra en tu puerta.
Y casi te oigo decir:
Hola. qué tal Lico Manuel?
Casi te puedo imaginar
al ver tu firma en un papel.
Aún te recuerdo, muchas veces pienso en ti.
Y hoy he pensado en volverte a escribir.
Agua de lluvia, agua de días que vendrán...
Me desperté sin ti. No volverás jamás.
Adiós Manuel, Lico Manuel,
me voy hacia el fondo, al mar de la nada.
Y yo aquí tendido estoy
en este lecho de llanto.
Arriba, venga, ponte de pie.
Lo que pasó ya no existe. Pues bien,
hace ya más de un mes.
Ahora mejor es olvidar.
Llanto de pasión.
No recuerdo quién fue
a la que tanto amé.
Qué cansado estoy...
Recuerdos que al final
son un cruce de caminos.
Que tal Lico Manuel?
Ya ves, vuelvo a donde empecé.
Con los hombres azules (directo)
· Letra y Música: M. García
· Tema en directo grabado por Robert Ballester
en el Palacio de Congresos de Granada el 18/03/2002
· Mezclado en Music Lan
Sobre mis párpados vela
el gallo de la madrugada.
Sobre el péndulo que la vigilia mueve.
Tus rotundas palabras, tu cortante gesto
son el gélido viento que silba
por las rendijas de mi pensamiento.
Y es tan grande la tristeza que hoy siento...
Aléjate espejismo del amor eterno,
sólo eres literaria veleidad.
Ni al peregrino das posada
ni al sediento agua
ni al que ansía saber muestras la verdad.
Detesto el tiempo, la ansiedad lamento.
Descansar sólo quiero, junto al calor del fuego.
Me amarro al momento, y lo único que poseo,
con los hombres azules es el azul desierto.
Es lo que hoy deseo, y a ti te deseo
que de cascabeles, pífanos y timbales
sea alegre tu camino.
Que nunca te sea adverso el destino.
Que encuentres en tu vida
amigos diáfanos y entretenidos.
Sobre mis párpados velas,
frágil ave de la madrugada.
Eres péndulo que en la vigilia hiere.
Tus cortantes palabras, tu rotundo gesto
son el gélido viento que silba
por las rendijas de mi pensamiento.
Y es tan honda la nostalgia que hoy siento...
Aléjate espejismo del amor eterno,
sólo eres literaria veleidad.
Ni al peregrino das posada
ni al sediento agua
ni al que ansía saber muestras la verdad.
Somete el tiempo apagará el lamento
bajo un límpido cielo al calor del fuego.
Me acojo al momento y lo único que deseo
es con los hombres azules
irme al azul desierto.
Es lo que deseo.
Y a ti te deseo que encuentres tu camino.
Es lo que hoy te deseo y lo que hoy te escribo.