
Cosas que pasan
Cosas que pasan (remezcla 94)
· Letra: M. García Música: M. García - Q. Portet
· Remezcla
Al ritmo de tus días,
al flujo de tu tiempo, vela que dominas.
Al vaivén que marcas, caprichosa, amor,
a tu calor, me arrimo.
Flor de pradera:
de ti necesito.
De tu esencia me impregné
y ahora estoy atado a ti,
y el sulfuroso reclamo
es el deseo que por ti siento.
Deseo de tus noches mientras duermes,
deseo de tu latir y de tu aliento,
y al abrigo de tus besos
adentrarme en un camino
que tras de mí se borre.
Si tu bendita presencia
el la ofrenda ante el altar,
es agua de tu caudal
es la querencia animal.
A este desbordado antojo,
a este musgo de la roca donde me alojo.
En el panal de tus cuevas
puedo ocultarme y brotar,
y en tus recónditas corvas
puedo poblarte y amar,
desde tu tobillo moreno
al sonido de la trenza de tu largo pelo.
Cosas que pasan (remezcla)
· Letra: M. García Música: M. García - Q. Portet
· Remezcla razonablemente moderna
Al ritmo de tus días,
al flujo de tu tiempo, vela que dominas.
Al vaivén que marcas, caprichosa, amor,
a tu calor, me arrimo.
Flor de pradera:
de ti necesito.
De tu esencia me impregné
y ahora estoy atado a ti,
y el sulfuroso reclamo
es el deseo que por ti siento.
Deseo de tus noches mientras duermes,
deseo de tu latir y de tu aliento,
y al abrigo de tus besos
adentrarme en un camino
que tras de mí se borre.
Si tu bendita presencia
el la ofrenda ante el altar,
es agua de tu caudal
es la querencia animal.
A este desbordado antojo,
a este musgo de la roca donde me alojo.
En el panal de tus cuevas
puedo ocultarme y brotar,
y en tus recónditas corvas
puedo poblarte y amar,
desde tu tobillo moreno
al sonido de la trenza de tu largo pelo.
Cosas que pasan (maqueta)
· Letra: M. García Música: M. García - Q. Portet
· Maqueta casera
Al ritmo de tus días,
al flujo de tu tiempo, vela que dominas.
Al vaivén que marcas, caprichosa, amor,
a tu calor, me arrimo.
Flor de pradera:
de ti necesito.
De tu esencia me impregné
y ahora estoy atado a ti,
y el sulfuroso reclamo
es el deseo que por ti siento.
Deseo de tus noches mientras duermes,
deseo de tu latir y de tu aliento,
y al abrigo de tus besos
adentrarme en un camino
que tras de mí se borre.
Si tu bendita presencia
el la ofrenda ante el altar,
es agua de tu caudal
es la querencia animal.
A este desbordado antojo,
a este musgo de la roca donde me alojo.
En el panal de tus cuevas
puedo ocultarme y brotar,
y en tus recónditas corvas
puedo poblarte y amar,
desde tu tobillo moreno
al sonido de la trenza de tu largo pelo.